Desde los años ochenta hasta la actualidad el crecimiento de la industria de los videojuegos ha sido realmente inmenso, y su evolución ha sido tal y ha tenido tanta influencia en los niños y adolescentes, que ahora hasta el mismísimo Benedicto XVI se atreve a hablar de estos productos. A más de uno le debe llamar la atención que este Papa, en un mensaje realizado en el Día Mundial de las Comunicaciones de la Iglesia Católica y Romana haya criticado duramente a los juegos, sobre todo por los contenidos violentos y la trivalización de la sexualidad que en ellos se visualiza.
En un artículo que salió a la luz en el segmento de noticias del sitio de meristation se citan algunas frases del hombre fuerte del Vaticano, quien entre otras cosas sostiene que cualquier tendencia a producir programas o productos que en nombre del entretenimiento enaltezcan tanto la violencia, como los comportamientos antisociales y la trivalización de la sexualidad humana, es un hecho de perversión. Algo que, según él, es un gesto repulsivo cuando es dirigido a los niños y los jóvenes.
Por último en este discurso llamó a los productores y realizadores a que a través de sus inventos traten de educar y que apunten a salvaguardar el bien común, proteger la dignidad y respetar a tanto a la familia como a la verdad.



